EL PAÍS Y SUS GENTES
El nombre Maldivas proviene de una palabra en
sánscrito que significa”guirnalda”. Y esto
son las Maldivas una guirnalda de 1.200 islas
agrupadas en 25 atolones en medio de la inmensidad
del Océano Índico. Sólo 200
están habitadas por nativos, otras 65 desarrolladas
exclusivamente para el turismo y el resto deshabitadas
y totalmente vírgenes.
Las gentes de la Maldivas han vivido siempre
recluidos en sus islas y son amables y aparentemente
tímidos. Actualmente la mayoría
de sus habitantes profesan la religión
islámica, por lo que está prohibido
introducir en el pais alcohol, carne de cerdo
o pornografía y el topless está
prohibido.
Viven dedicados a la construcción de
embarcaciones, a atender a los miles de turistas
que visitan sus magníficos hoteles y a
la pesca. Hay otros datos curiosos de sus habitantes
que ratifican su singularidad: tienen el indice
de criminalidad más bajo del mundo y el
número más elevado (hasta hace poco)
de divorcios de la tierra.
EL BUCEO
Para explorar al máximo las posibilidades
que nos ofrecen los fondos de Maldivas lo más
recomendable es escoger un crucero “vida a bordo”.
Nosotros nos embarcamos con Marc y Marilén
(Octopus Dive Safari) que con su ya conocido barco
“El Nasruali” y su nuevo barco “El Maldivian Dreams”
llevan más de 8 años operando en
la zona. Sus conocimientos del pais, de las zonas
de inmersión, de sus moradores y su profesionalidad
y simpatía son todo un lujo.
Se pueden realizar varias rutas bajo petición
expresa, pero la más usual es la Ruta Clásica
que partiendo de Male Norte, recorre los atolones
de Male Sur, Ari y Rashdoo.
Las inmersiones se realizan desde “un dhoni”,
barco típico de madera de las islas, que
sirve también de almacén del equipo
y de estación de carga. El dhoni sigue
siempre al barco madre y a la hora de la carga
de la botellas, se aleja prudentemente para evitar
el molesto ruido que ello supone.
La mayoría de las inmersiones son a la
deriva. El dhoni nunca ancla, sino que sigue las
burbujas de los buceadores por lo que es imprescindible
el uso de una boya de descompresión-señalización
que es obligatorio llevar.
TIPOS DE INMERSIONES
Los fondos de Maldivas destacan por su calidad
y variedad y se realizan varios tipos de inmersiones
típicas: en las paredes exteriores de los
atolones abiertas al océano, en los canales
de comunicación entre el interior de los
atolones y el océano exterior y en las
“thilas”.
Hay también algún pecio como el
conocido “Maldive Victory”, un carguero de 110
metros de largo y que reposa sobre un fondo de
35 metros cerca del aeropuerto de Hulule desde
el año 1981.Además de algún
que otro pequeño pecio que aunque a veces
se visitan de día, suelen escogerse para
las inmersiones nocturnas como el “Kuda Giri Wreck”
y el “Fesdu Wreck”, hogares asiduos de los peces
rana.
“VOLAR” BAJO EL MAR.
En las inmersiones que se realizan en las paredes
exteriores de los atolones abiertas al océano
la corriente suele ser fuerte. “Se sobrevuelan”
muros de coral exhuberante y repletos de vida.
En otras ocasiones se salta al agua en el océano
abierto, pero justo a la entrada de algún
canal que comunica con el atolón. En estos
puntos se desciende a cierta profundidad para
apostarse durante algunos minutos a divisar bandadas
de rayas águila, tiburones de varias especies,
barracudas, etc.. para derivar luego hacia el
interior del atolón disminuyendo progresivamente
la profundidad.
BUCEAR EN LAS “THILAS”
Las “thilas” son cabezos de coral que permiten
pasar un barco por encima y que en este caso no
se sitúan en el exterior sino en el interior
de los grandes antolones. Los muros están
repletos de corales y gorgonias y esconden un
mundo diminuto rico y variado: moluscos de todo
tipo, crustáceos varios, crinoideos, etc...junto
a grupos de peces soldado, ardilla y catalufas
que tiñen de rojo las oquedades de las
paredes.
En algunos puntos hay grandes bandadas de roncadores
amarillos que compiten con las agrupaciones de
cirujanos, pargos, labios dulces, etc....mientras
un gran napoleón deambula por la zona.
En la parte superior de las thilas, tapizadas
de formaciones de coral duro, es frecuente el
encuentro con tortugas y enormes bandadas de fusileros
se mueven al unísono ante el acoso de los
carángidos y de grandes atunes.
AL ENCUENTRO CON LOS GIGANTES DEL MAR.
Hay dos puntos míticos en el atolón
de Ari donde el encuentro con las grandes mantas
está garantizado. Son canales de comunicación
entre el interior del atolón y el mar abierto
donde las grandes mantas vienen para ser desparasitadas
por los diminutos lábridos.
Por otro lado en el atolon de Rashdoo hay una
pared que desciende a los abismos repleta de vida
a cualquier hora, pero donde especialmente al
amanecer se realiza una inmersión especial
al encuentro de las sombras imponentes de los
tiburones martillo.
Y si todo esto fuera poco llevamos varias temporadas
disfrutando del maravilloso encuentro con los
tiburones ballena en el sur de Ari. Se puede tener
la suerte de encontrártelos en inmersión,
pero si no, sólo hay que dedicarle unas
horas a recorrer la zona para saltar al agua cuando
se vislumbra su impresionante silueta.
Entre buceo y buceo se visitan poblados nativos
e islas desiertas, donde jugar un partido de voleivol
y disfrutar de una cena a la luz de las velas
completan el maravilloso cuadro de este destino
fantástico.
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