ASOMBROSA BIODIVERSIDAD
Existen más de 17.500 islas en Indonesia,
donde cerca de un tercio de su inmensa variedad
de especies, tanto terrestres como marítimas
son endémicas. Es la zona de la Tierra
que cuenta con mayor biodiversidad y muchos de
sus fondos submarinos están practicamente
inexplorados. En todo el recorrido disfrutamos
de unos arrecifes exhuberantes y perfectamente
bien conservados que están repletos de
vida marina. Abundancia de pequeños invertebrados
(nudibranquios, crustaceos, gusanos) y peces de
arrecife (hoja, rana, pipa, mero barramundi, etc..
) así como algún encuentro con grandes
pelágicos (atunes, tiburones, tortugas,
mantas, bandadas de rayas águila, peces
loro gigantes....)
Además, disfrutamos con el descubrimiento
en las gorgonias de los codiciados caballitos
pigmeos y nos sorprendió la presencia de
varias especies que no existen o son difíciles
de ver en otros lugares. Como las holoturias llamadas
“ manzanas de mar”, de espectacular apecto y vivos
colores y “el erizo de fuego” con sus inquilinos
“el cangrejo cebra” y “las gambas coleman” que
viven entre sus púas.
Pero cada una de las tres zonas tiene sus particulares
y sorprendentes peculiaridades......
EL VOLCÁN SANGEANG Y SUS ARRECIFES
“BARROCOS”
Camino de Komodo, el primer grupo de inmersiones
se realizan alrededor del volcán Sangeang,
una montaña cónica recubierta de
exhuberante vegetación. Bajo el agua sus
laderas se caracterizan por el abrumador colorido
de los arrecifes donde se apelotonan corales blandos,
crinoideos, esponjas, etc...que destacan sobremanera
sobre la arena negra volcánica del fondo,
dando lugar a un arrecife excepcionalmente “barroco”
como no habíamos visto antes nunca. En
algunas inmersiones una cortina de burbujas emergen
de la arena negra del fondo especialmente caliente
si introduces las manos en ella. Son los tímidos
quejidos de un volcán dormido pero no muerto
y que en cualquier momento puede llegar a despertar.
EL PARQUE NACIONAL DE KOMODO, ALGO MAS
QUE DRAGONES
Declarado Patrimonio de la Humanidad está
situado entre Sumbawa y Flores y comprende las
islas de Komodo, Rinca y Padar, así como
las aguas y la multitud de islotes que se encuentran
entre ellas. Es una de las zonas más secas
de Indonesia y por tanto con pocos asentamientos
humanos, pero es el último reducto del
famoso dragón de Komodo, reptil carnívoro
y carroñero de aspecto antediluviano que
llega a alcanzar 3 metros de longitud. Se alimentan
de jabalíes, ciervos y búfalos que
enguyen vorazmente incluyendo cabeza, huesos y
piel sin apenas esfuerzo. Y además son
animales ágiles capaces de correr, trepar
a los árboles y nadar, por lo que se les
puede ver tanto en tierra como en el agua.
En el mar, el intercambio de aguas entre el
O. Índico y el Mar de Flores provoca fuertes
corrientes en la zona y da lugar a dos entornos
totalemente diferentes de buceo.
En el norte encontramos las aguas cálidas
y claras que fluyen del mar de Flores con un fondo
y una vida marina típicos de aguas tropicales
y donde la mayoría de las inmersiones se
realizan en espectaculares montañas submarinas
que son atractivos oasis para la vida pelágica.
En el sur del Parque encontramos aguas menos
cálidas que fluyen de lo más profundo
del O.Índico. Estas aguas cargadas de nutrientes
llegan a la bahía de Nusakode, dando lugar
a un ambiente insólito de aguas más
frías y aspecto verdoso aunque transparentes
y con una excepcional cantidad de vida marina
en un ambiente distinto y único en el Mundo.
LA BAHÍA DE MAUMERE, PARAISO DEL
“MUCK DIVING”
Y por último, el recorrido del Ondina
acaba en la bahía de Maumere, en el norte
de la isla de Flores, antaño considerada
una de las mejores zonas de buceo del mundo. Un
maremoto asoló la zona en 1.992, pero es
sorprendente comprobar como se ha recuperado el
arrecife practicamente en su totalidad.
Además esta zona es el paraiso del “muck
diving”, que ya habíamos experimentado
en otros puntos del recorrido. Es el nombre en
inglés con el que se conoce el llamado
“buceo sucio” que se realiza en zonas poco vistosas
y normalmente sin coral, como playas, desembocaduras
de ríos, muelles.... Y se caracteriza sobretodo
por el encuentro con animales insólitos
y sorprendentes que no se ven normalmente en los
buceos en arrecife y que son un lujo para los
ávidos fotografos en busca de especies
nuevas.
LOS “BUGUIS” CONSTRUCTORES DEL ONDINA
El Ondina, de 32 m. de eslora, es un barco tradicional,
pero haciendo alguna concesión a la modernidad
en aras de la comodidad. El resultado es un precioso
barco con aspecto de goleta clásica de
hace 200 años, pero con todas las comodidades
necesarias tanto para la vida en él como
para el buceo.
Fue construido por “los buguis”, pueblo tradicionalmente
marinero, originarios del sur de Sulawesi y constructor
de estos barcos llamados “pinisi”, que están
hechos de forma artesanal con maderas tropicales
y sin planos previos, sino según los conocimientos
ancestrales heredados de generación en
generación. . Se dedican al intercambio
comercial entre islas y se han establecido también
en otras zonas de Indonesia como en el pueblecito
de Wera en la isla de Sumbawa donde desembarcamos
para visitarlos.
El último día el Ondina la tripulación
despliega sus velas como despedida de este pais
que pronto se hace querer por sus gentes, sus
paisajes, su riqueza submarina .....en un sueño
que culmina haciendote sentir como parte de él,
como un auténtico “bugui” surcando sus
aguas. |